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¿Sabía que la artritis no solo afecta a las generaciones mayores, sino que también puede afectar a los niños? Cerca de 300.000 niños han sido diagnosticados con artritis juvenil (AIJ) y puede aparecer en niños desde los seis meses hasta niños de hasta 18 años de edad. Los niños pequeños no forman completamente su sistema inmunológico hasta los 18 años, lo que hace que la artritis sea una enfermedad autoinmune. Hay diferentes nombres y tipos de artritis juvenil (AIJ): AIJ sistémica o enfermedad de Still, AIJ oligoarticular que afecta a cinco o menos articulaciones, AIJ poliarticular que afecta a cinco o más articulaciones, artritis relacionada con entesitis, y artritis psoriásica juvenil.

Signos y síntomas más comunes:

  • Dolor en las coyunturas
  • Hinchazón
  • Fiebre
  • Rigidez
  • Erupción de salpullido
  • Fatiga (cansancio)
  • Pérdida de apetito
  • Inflamación del ojo
  • Dificultad con las actividades de la vida diaria como caminar, vestirse y jugar

Los signos y síntomas a menudo se pueden confundir con enfermedades más comunes, como la gripe o una reacción alérgica. La AIJ suele causar dolor e inflamación en las coyunturas en diferentes partes del cuerpo, como manos, rodillas, tobillos, codos y muñecas. Los síntomas pueden mejorar durante un tiempo y volver. Los períodos de inflamación y empeoramiento de los síntomas resultan en brotes. Un brote puede durar días o meses. Si no se tratan, estos brotes pueden dañar el revestimiento de los huesos o los huesos mismos. El tratamiento temprano y agresivo es clave para controlar la enfermedad y prevenir efectos posteriores. Un historial médico, un examen físico y análisis de sangre ayudan a hacer el diagnóstico correcto. La mayoría de los niños con síntomas suelen ser referidos a un reumatólogo. Según el Colegio Estadounidense de Reumatología (ACR), un niño debe tener inflamación en una o más coyunturas que dure al menos seis semanas, ser menor de 16 años y tener todas las demás condiciones descartadas antes de ser diagnosticado con AIJ.

Actualmente no existe cura para la AIJ, pero es posible la remisión (poca o ninguna actividad o síntomas de la enfermedad). Manejar la enfermedad y controlar la inflamación puede ayudar a prevenir complicaciones. El tratamiento variará según la gravedad y el tipo de enfermedad y el plan de tratamiento con su proveedor de atención médica.