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La obesidad infantil significa que un niño tiene un exceso de grasa corporal para su edad y estatura. Esto se está volviendo cada vez más habitual en muchos sitios. La mayoría de la gente sabe que la obesidad puede provocar problemas de salud como la diabetes y las enfermedades cardíacas, pero también puede afectar a la salud mental de los niños. 

Los niños con sobrepeso pueden sentirse diferentes de los demás niños. Es posible que se burlen de ellos o que sufran acoso escolar. Esto puede hacer que se sientan tristes, solos o incluso con miedo a ir a la escuela. Con el tiempo, estos sentimientos pueden provocar una baja autoestima. Puede que dejen de sentirse bien consigo mismos.

Ansiedad y depresión

Algunos niños con obesidad pueden sentirse ansiosos o deprimidos. La ansiedad es cuando alguien se siente muy preocupado o nervioso, incluso sin que haya un motivo claro. La depresión se da cuando una persona se siente triste durante mucho tiempo y pierde interés por las cosas que antes le gustaban. Estos sentimientos pueden hacer que resulte difícil concentrarse en la escuela. Además, puede hacer que resulte difícil disfrutar del tiempo con los seres queridos.

Dificultades para hacer amigos

A los niños con obesidad les puede costar más hacer amigos. Puede que se sientan tímidos o avergonzados por su cuerpo. A veces, evitan actividades sociales como los deportes o las fiestas porque temen que se les juzgue. Puede que no quieran unirse a la diversión. Esto puede provocar que uno se sienta excluido o solo. 

Cómo pueden ayudar las familias y las comunidades

La buena noticia es que las familias y las comunidades pueden marcar una gran diferencia. He aquí algunas formas de ayudar:

  • Hablar con franqueza: hacer saber a los niños que no pasa nada por hablar de sus sentimientos más profundos.
  • Fomentar los hábitos saludables: llevar una alimentación sana y mantener la actividad física pueden ayudar tanto al cuerpo como a la mente.
  • Ofrecer apoyo: celebrar los pequeños logros y recordar a los niños que se les quiere pase lo que pase.
  • Pedir ayuda cuando sea necesario: los médicos, los consejeros y el personal de la escuela pueden ofrecer apoyo y orientación.

La obesidad infantil no es solo una cuestión de peso. Puede influir en la imagen que el niño tiene de sí mismo y en la forma en que se relaciona con los demás. Si trabajamos juntos, podemos ayudar a los niños a crecer sanos, felices y seguros de sí mismos.

Tratamiento y próximos pasos

La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) afirma que la obesidad es una enfermedad crónica que puede afectar a la salud física y mental. Recomienda un enfoque holístico del tratamiento. Esto significa tener en cuenta al niño en su conjunto, y no solo su peso. Incluye una alimentación saludable, actividad física y un sueño reparador.

Además, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) apoyan los programas de control de peso para familias. Estos programas ayudan a los niños y a sus familias a introducir juntos cambios saludables. Se centran en el comportamiento, no solo en el peso. Estos programas pueden mejorar la autoestima y la calidad de vida.

Visite Clinicas

Si cree que su hijo tiene problemas de obesidad, quizá sea el momento de pedir una cita. Nuestros servicios de atención primaria o servicios de atención pediátrica pueden ayudar al niño a prosperar en la escuela y en el hogar. También podemos ayudarle proporcionándole recursos y apoyo para el proceso de atención sanitaria de su hijo. Reserve hoy mismo una cita para descubrir qué opciones saludables puede adoptar para usted y su familia.